La planificación 3D
empieza por una imagen fiable.

La planificación 3D y el diseño personalizado dependen directamente de la calidad de las imágenes diagnósticas del paciente.
Si la adquisición de imágenes no es adecuada, el modelo 3D resultante puede no representar con precisión la anatomía del paciente, comprometiendo el ajuste correcto del implante o de la guía quirúrgica.